miércoles, 25 de abril de 2007

SALVADOR ALLENDE ¿MASÓN O SOCIALISTA?

Plancha propuesta por la Cámara de AA.·. para ser presentada en tenida de conmemoración de la muerte de Salvador Allende

Expositor: EDUARDO SEPULVEDA TAPIA,

SEPTIEMBRE, 9 DEL 2005, ERA VULGAR

A.·.L.·.G.·.D.·.G.·.A.·.D.·.U.·.

SALVADOR ALLENDE ¿MASÓN O SOCIALISTA?


“Tenía plena conciencia de que la Orden no es ni una secta, ni es un partido. Que al desbastar el hombre la piedra bruta, se preparará para actuar en el mundo profano y es obligación de los masones actuar en él sobre las bases de los principios permanentes de la masonería.”
Salvador Allende Gossens
Extracto de plancha realizada en el gran templo
De la Gran logia de Colombia año 1972
INTRODUCCIÓN


V.·.M.·. y QQ.·.HH.·.

La sola iniciación no actúa por arte de magia ni menos por fuerzas sobrenaturales. La calidad masónica se obtiene a través del compromiso permanente por la verdad: Entrar a la masonería es fácil, lo difícil es que ella entre en cada uno de nosotros.

Venerable maestro, acerca de los alcances políticos y sociales todos tenemos una opinión formada y un juicio definitivo de los hechos que no es el momento discutir. Sin embargo, la efeméride nos recuerda que un día 11 de septiembre hace ya 32 años, a un hombre que fue iniciado en nuestros misterios, es posible valorarlo como masón, demócrata y libertario.

RECORDEMOS UN POCO LA HISTORIA

El 17 de diciembre de 1934 el V:.M:. de la R:.L:.Progreso N° 4, Q:.H:. Jorge Grove Vallejos, deposita en el saco de proposiciones la insinuación del profano Dr. Salvador Allende Gossens, nieto del EX. Ser:. Gran Maestro Ramón Allende Padin.

El proceso sigue su tramitación de rigor y es encabezado por el Dr. Q:.H:. Amílcar Radrigán Rocco. Luego de presentar los antecedentes y autobiografía, la postulación del Dr. Allende produjo grandes controversias en la Cámara del Medio, ya que algunos HH:. cuestionaban que el doctor Allende militara en un partido político revolucionario.

Las quejas no prosperaron y finalmente se vota favorablemente su iniciación.

Jorge Grove es hermano de Eduardo Grove, casado con Inés Allende, hermana de Salvador el año 1928, tres veces alcalde de Viña del Mar, vicealmirante de sanidad de la Armada, y de Marmaduke Grove, Comodoro del aire quien condujo por pocos días la República Socialista de 1932.

A las 18:30 horas del 16 de noviembre de 1935 se inicia en la R:. L:. Progreso N° 4 Salvador Allende, comentaría años después que, al ver la luz en la ceremonia le produce una "tremenda impresión el sentir cómo los HH:. me apuntaban con sus armas simbolizando que no me dejarían nunca solo”.

Recién cumplidos sus 29 años, el 27 de octubre de 1939, el Dr. Allende es aumentado de salario. Ese mismo año Allende es elegido diputado por quillota y Valparaíso.

Dos años después y pese a la dura contienda política con Gustavo Ross Santa María, el Q:.H:. Pedro Aguirre Cerda gana la elección presidencial; el electo presidente le solicita a Allende se incorpore a su gabinete como ministro de salud pública, razón por la cual, Allende deja el parlamento, y solicita su afiliación a la R:.L:. Hiram N° 65 del valle de Santiago para mantener su actividad Masónica normal.

El QH:. Julio stuardo, intendente de Santiago en el Gobierno del Hermano Allende diría lo siguiente en una entrevista: “La elección de la logia es en sí mismo un hecho que requiere análisis complementarios, ya sea por la historia de esa logia como por los miembros que la conformaban.

La R:.L:. era acaso uno de los talleres más políticos de la masonería chilena, tanto que desde el 12 de septiembre de 1973, y desafiando a la dictadura, ya realiza gestiones frente a lo que ocurría en el país.

El 24 de septiembre de 1974, la Gran Logia, al parecer por presiones gubernamentales disuelve la Logia Hiram, muchos de sus miembros habían partido al exilio y otros pocos se mantenían en columnas.

El Nº distintivo de 65 fue entregado a un logia en Ovalle. Una vez recuperada la democracia las autoridades de la orden, restituyen el Nº a la logia Hiram que volvía a levantar columnas”

Allende tuvo una intensísima actividad masónica; en su Logia Hiram fue miembro del tribunal los años 1946-1947, 1er. Vig:., los años 1949-1950 y finalmente V:.M:. en el período 1950-1951 y Ex V:.M:. en el periodo 1952-1953.

En 1970 antes de la elección presidencial en la que Allende era el candidato de la Unidad Popular, comparte con sus HH:. en dependencias del Gran Templo sus reflexiones como eventual presidente de Chile socialista y masón, y profundiza acerca de la compatibilidad entre socialismo y masonería.

Aclaró que si el socialismo lo pusiera en la encrucijada de elegir entre ser masón y ser socialista elegiría ser masón, porque la Orden, dentro de su tolerancia no pondría jamás en esa disyuntiva a uno de sus miembros.

El Gran Templo se llena de aplausos como en los pasillos de la Gran Logia en donde se habían dispuesto parlantes para que la gran concurrencia que no alcanzó a entrar al Gran Templo no se perdiera los pormenores de tan importante visita.

DESARROLLO DE LA PREGUNTA INICIAL

V:.M:. Hermanos todos, al volver a la pregunta inicial, Allende ¿Socialista o Masón? necesariamente debo explicitar cuales son los principios e identidad de la institución profana que este Hermano, junto a otros hermanos ilustres ayudo a formar. Por esto creo Importante decir, que los principios del partido socialista, enunciados allá por los años 30, hasta el día de hoy se han mantenido inmutables; por ello expongo algunos párrafos de interés de su declaración.

El Partido Socialista de Chile es la expresión política de los trabajadores manuales e intelectuales, de la técnica, de la ciencia y de la cultura y de todos los hombres y mujeres que aspiran a una sociedad socialista, es decir, igualitaria, libertaria y fraternal.

El Partido Socialista de Chile se inspira en el humanismo socialista, que se nutre de las diversas expresiones del pensamiento crítico del capitalismo. Asume como método de interpretación de la realidad el marxismo crítico, enriquecido y rectificado por el avance de la cultura, la ciencia y el devenir social, recogiendo particularmente los aportes del pensamiento democrático radical, el cristianismo de izquierda y el racionalismo laico. Así también, hace suya la doctrina internacional de los derechos humanos.

Define su organización interna en tanto partido de militantes al servicio del cambio social en pluralismo y libertad.

Si entendemos lo que nuestras prácticas y doctrinas nos enseñan y estos extractos de dicha institución profana nos plantean, creo ser capaz de hacer una primera aseveración. Allende era ante todo un republicano, un ardiente partidario de la República democrática. Llevado por sus ideales libertarios, luchó abiertamente contra cualquier forma de dictadura y autoritarismo. Como escribió Clodomiro Almeyda y lo cito: “la trilogía democracia – pluralismo - libertad, estaba siempre presente en el pensamiento de Allende”. En sus momentos más difíciles, casi al final de su gobierno, señaló en una carta a Patricio Aylwin, “mientras yo sea Presidente no habrá dictadura del proletariado”

Ante quienes le proponían cerrar el Congreso, replicó también abiertamente que jamás tomaría esa medida.

Para Allende esta adhesión a la libertad de pensamiento y a la democracia, no sólo no era incompatible ideológicamente con el ser socialista, sino que para el era como instrumento necesariamente complementario. En efecto, ¿cómo realizar los ideales de igualdad, libertad, fraternidad y justicia si vivimos en una sociedad esencialmente marcada por la injusticia, la desigualdad, el egoísmo y la falta de libertad? ¿Qué tiene de racional o de libertaria una sociedad que vive tales lacras? Para Allende, la plena realización de los principios en los que se inspira la Orden Masónica está precisamente en el socialismo, o para ser más precisos, en el socialismo democrático.

En conversación con Jorge Arrate, me plantea algo que puede esclarecer este juicio: “la renovación socialista Chilena es una falacia, muchos han profitado de ella, incluso para articular espacios de poder al interior del partido, del Gobierno o de otras instancias. Pero en concreto lo que entendíamos por Renovación Socialista y que fue lo que desarrollamos en el ejercicio de unidad junto a Clodomiro Almeyda, era aceptar que es la democracia el sistema de desarrollo del ideario socialista, no mas revolución de los 70, no mas vía armada de los 80, era asumir que el sistema Democrático debía contar con un partido de izquierdas a la altura de las condiciones.” Palabras que también nos hacen ver que el Hermano Allende en términos de su visión de construcción podría considerarse un preclaro.

En esta temprana compatibilidad que Allende establece entre socialismo y racionalismo, influye sin duda la figura señera de su abuelo, el doctor Ramón Allende Padín, el “rojo Allende”, quien encarna mejor que nadie en el siglo XIX este ideal al que Salvador Allende quería llegar. El doctor Allende Padín, médico del Ejército en la guerra del Pacífico, vivió en carne propia durante toda su vida el sentido real de la caridad, atendiendo a cualquier persona que se lo pidiera, tuviera o no con qué pagar sus honorarios, empeñando incluso sus propios bienes en alguna ocasión para ayudar a un enfermo. Luchó por los pobres, fue senador y Gran Maestro de la Gran Logia de Chile. Médico, político, hombre de avanzada social y librepensador. Eso fue el doctor Allende Padín, eso era lo que su nieto, que lo declaró, quería también ser.

Pero esta compatibilidad que hoy nos parece obvia no era fácil de lograr en aquellos tiempos, Allende debió luchar por el derecho al libre pensamiento. Mucha gente de izquierda alegaba que no se podía permitir que hombres que pertenecían a clases sociales distintas, que podrían confrontarse entre sí, pudieran ser hermanos en una institución donde conviven personas con distintos credos, ideas, y pertenecientes a distintas clases. El Partido Comunista ya había excluido a los masones y muchos en el Partido Socialista pensaban que era conveniente hacer lo mismo.

Ya en 1959, Allende debió combatir contra quienes querían poner en duda la compatibilidad entre ser masón y ser socialista. Así lo narra Jaime Suárez en su libro “Allende, visión de un militante”. Dice Suárez, y lo cito: “en el 18° Congreso del Partido Socialista, realizado entre el 9 y el 12 de octubre de 1959, el Regional Santiago presentó un voto político en la sesión plenaria para que los estatutos del partido declararan la incompatibilidad de ser masón y socialista. Puesto en discusión el voto, el primero en pedir la palabra fue el propio Allende, argumentando de manera apasionada contra el proyecto de modificación. Sostuvo dramáticamente que él entendía que el Congreso era soberano en sus decisiones, pero que adoptar un acuerdo de esa naturaleza era poner en seria encrucijada a muchos compañeros, y que él creía que nadie merecía ser forzado en cuestiones de conciencia personal.”

Del mismo modo, en el Congreso de Chillán de 1967, tuvo una intervención que es un verdadero ejemplo, una verdadera síntesis de convicción tolerante. Dijo Allende que si el Partido Socialista declaraba incompatible ser masón y socialista, él renunciaría a la militancia, de la misma manera que él renunciaría a la masonería si alguna vez esta decidiera que era incompatible ser masón y socialista. En otras palabras, Allende no estaba dispuesto a participar ni en un partido, ni en una institución que no respetara plenamente la libertad de pensamiento de sus miembros. Allende nunca dudó de la plena compatibilidad entre el pensamiento socialista y el racionalismo filosófico.

En 1970, ya presidente, Régis Debray lo entrevistó en el Palacio de La Moneda y le preguntó “¿ve usted una contradicción entre supuesta relación con la masonería y su posición marxista y su posición de clase?. Allende respondió: “en primer lugar, quiero recordarte Regis que el primer Secretario General que tuvo el Partido Comunista francés fue masón y la incompatibilidad se estableció sólo a partir de la Tercera Internacional. Ahora, desde un punto de vista personal, yo tengo una tradición masónica. Mi abuelo, el doctor Allende Padín fue Serenísimo Gran Maestro de la Orden Masónica en el siglo pasado, cuando ser masón significaba luchar. Las Logias Masónicas, las Logias Lautarinas fueron el pilar de la independencia en la lucha contra España.”

En suma, sobre la base de una rica visión de la historia de Chile, Allende ve una continuidad entre el pensamiento laico racionalista del siglo XIX, su prolongación hacia el siglo XX y las ideas socialistas democráticas contemporáneas. A esta compatibilidad añade una segunda, tan importante como la anterior: la plena compatibilidad entre el ideal republicano democrático y la transformación revolucionaria de la sociedad. De estas dos verificaciones, que son estables en su pensamiento y que lo acompañarían durante toda su vida, extrae Allende la base fundamental de su propuesta política para Chile, “la transformación socialista de la sociedad puede producirse a través de un proceso democrático”. Así escribía Allende en 1964, un mes antes de la elección en que sería derrotado por tercera vez:

“Por el fracaso del régimen social imperante, por el negativismo del actual gobierno, por la tradición libertaria del país, por las circunstancias internacionales y por la labor de movilización que cumple el movimiento popular, podremos realizar a nuestro juicio la revolución chilena, y llegar al poder sin alterar en sus aspectos externos los hábitos cívicos que imperan.”

“…Hemos encarado la lucha con fines claros, ganar al gobierno por elecciones que abordaremos con criterio acorde con los principios representativos. Estamos movilizando a las masas populares con cuyo apoyo decididamente mayoritario contaremos. En el gobierno, expresión de democracia auténtica y dinámica, imprimiremos a las instituciones de derecho la estructura que un Estado moderno reclama para que la actividad económica y social sea promovida desde las raíces mismas hacia las superestructuras.

A las dos compatibilidades, racionalismo - socialismo y democracia - transformación social es preciso agregar, para tener una síntesis del libre pensamiento del libre pensador Salvador Allende, su postura internacionalista.

Allende se inició en la vida política en un período en que el mundo se encontraba convulsionado por el crecimiento de movimientos totalitarios de uno y otro siglo, uno de cuyos puntos de confrontación era precisamente el tema internacional. La pugna ideológica tendía agrupar a la mayor parte del movimiento de los extremos que iba entre el nacionalismo extremo y el internacionalismo proletario. Allende, y con él los socialistas chilenos, rechazaron verse envueltos en esa pugna y proclamaron desde el principio un internacionalismo de cuño distinto, que en la posguerra convergería más bien con las posiciones de la no alineación y los principios de la autodeterminación y la no intervención.

A ello unía Allende una convicción ardientemente latinoamericanista, que - sin embargo - no lo llevaba a una postura de promover una sola revolución, sino más bien a proclamar y defender para Chile el derecho de cada pueblo a llevar adelante su propio proceso.
Su discurso en Naciones Unidas aún se recuerda como un ejemplo de dignidad y consecuencia, una demanda de respeto e independencia que representó a todos los países del tercer mundo.

Todas estas cosas pueden hoy (después de una quince años de democracia, que ha seguido a más de una década y media de dictadura) parecer obvias. Ya no hay nadie que dude de la continuidad y compatibilidad política del pensamiento laico y racionalista en Chile con las corrientes de izquierda democrática de este siglo. Todos los partidos que se inscriben en ese arco ideológico, junto a los católicos de centro y de izquierda, forman parte de una misma colación política democrática, tal como Allende hubiera querido.

Las propuestas de transformación social, por desgracia, sólo parcialmente cumplidas, parten de la base de la necesidad de respetar plenamente el régimen democrático. El sistema bipolar que Allende desafió con imaginación y flexibilidad es parte de la historia. La integración de América Latina sigue siendo un objetivo común de las fuerzas democráticas. Pero ninguna de estas cosas era obvia cuando Allende hacía política por casi cincuenta años hasta 1973.

Por sostener estas ideas muchas veces fue criticado, incomprendido y atacado. Por eso, cuando alguien dice fácilmente que Allende es “un hombre consecuente, muy heroico, pero es un hombre del pasado, cuyas ideas son de otro tiempos”, la respuesta es simple: la tolerancia, la democracia, el republicanismo, la libertad, la igualdad, la fraternidad, en suma, el derecho a pensar libremente, son de ahora y de siempre.
CONCLUSIÓN

Decir que el marxismo constituía para él más un método de entendimiento de la historia que un instrumento ideario para la acción política, lo convertía en un marxista ciertamente particular y valiente respecto de los convencimientos muchos más duros de la época.

Venerable Maestro, hermanos todos; Allende vivió y murió según nuestras practicas y doctrinas, con sus ideas, con sus inspiraciones vitales, con su particular visión de mundo y de la orden masónica, por ello para nosotros, no puede convertirse en icono o fetiche, sino; debemos entenderlo en su dimensión donde fue uno más en el medio donde prima la tolerancia, la fraternidad, la aceptación de las diferencias sin límite, sin restricciones, sino sólo la de aceptar que existe la diversidad y que debe adherirse a ella la tolerancia y el respeto. Atacada y perseguida siempre por quienes ven en la búsqueda de la verdad un ideario demasiado peligroso que afecta a las sociedades que deberían quizás mejor ser mantenidas ignorantes y ciegas.

Venerable Maestro y hermanos todos, la orden masónica se ha sobrepuesto a esto en la historia y Allende entendió estas diferencias y permanentemente luchó en lo interno para postular una acción más vívida en conexión con el ideario político más contingente, pero aceptó también que existen tales diversas visiones y es por ello que murió como masón en un día tan lleno de dolor, en los cuales muchos de sus hermanos fueron también perseguidos, humillados, expulsados o simplemente asesinados. Que se sepa pues, que la orden masónica no es ni una ideología, ni una religión: es una actitud, una indispensable actitud ante la vida y los demás, de buscar para encontrar.

Por lo mismo Venerable y queridos hermanos que escuchan esta noche mi plancha, si asumimos que el querido Hermano Allende era uno entre muchos, que entre un razonar colectivo de trabajo individual cuyo instrumento de desarrollo profano junto con la medicina, fue el socialismo, como antaño fue el radicalismo o los liberales del siglo 19, cuales son los desafíos en estas horas? Cuales son los diseños que hacen de cada uno de nosotros en nuestros planos individuales de construcción, mirar a l futuro con ojos de nuestra historia? Alguien decía por ahí que ser masón y estar en contra de libertades publicas es una contradicción, ser masón y ser xenófobo es una contradicción, ser masón y ser homofobo es una contradicción, ser masón y no querer transformar nuestro entorno también es una contradicción.

Estas preguntas no pretenden incomodar a ningún hermano, están consagradas de fraternidad Venerable y con ellas espero que todos comprendan en esta hermosa noche mis dudas, mis preguntas y, como se dice en el mundo profano “Roma no se construyo en un día”, debió ser un proceso lento de desgaste y cargado de paciencia y muchos hechos que desconocemos, pero dicho ejemplo confirma que, es cierto; no se construyo en un día, pero en algún momento se dio inicio a dicha construcción, en algún momento algunos se hicieron cargo de su historia y de su futuro y dieron los primeros pasos, así como lo hiciese el Hermano Allende.
Repito no pido veneración frente a nadie, las ideas y la fraternidad son las que han generado la fuerza cósmica de la unión de esta cadena y hoy se recuerda a uno de los que con su accionar dio realce a la misma y sin exigencias creo necesario en estos años aciagos y de velocidad humana, insistir en el punto de encuentro de aquello que llamamos transformación de nuestra sociedad a partir de la masonería.

Para concluir solo podría decir querida logia, que el hermano Salvador Allende fue mas un masón que socialista, ya que para el y quiero repetirlo, recalcarlo, el marxismo constituía un método de entendimiento de la historia y no un instrumento e ideario para la acción política, convirtiéndolo en un marxista ciertamente particular y valiente respecto de los convencimientos muchos más duros de la época.

Esta aseveración QQ:.HH:. no guarda relación con encontrarme en Logia, ni por afán chauvinista, sino; por la mas intima convicción de apreciar que el instrumento partido fue eso y solo eso, ya que en los templos, él uso mazo y cincel para configurar la piedra cúbica que esta noche nos convoca, configuró dicha piedra que hoy en pensamiento e ideas nos deja el desafió, de buscar y encontrar la forma, para que los mas tengan un mejor vivir y por sobre todo que los principios de Libertad, Igualdad y fraternidad se profundicen en nuestro país.

Es mi palabra Venerable Maestro.

S:. F:. U:.

BIBLIOGRAFÍA REFERENCIAL.

Crónicas de la Masonería Chilena. Manuel Sepúlveda Chavarría.
Historia del partido Socialista de Chile. Julio César Jobet.
Historia de Chile. Francisco Antonio Encina.
El Desarrollo de las Ideas Socialistas en Chile. Sebastián Jans.
“ Homenaje a Salvador Allende” Rodrigo Reyes Sangermani, Grado 3°R:.L:. José Francisco Vergara N° 105, Viña del Mar

Allende Visión de un militante, Jaime Suárez
Conferencia Nacional de Organización del Partido Socialista de Chile (Santiago, 16 a 18 de agosto de 2002)
“Allende Masón, visión de un profano” Juan González Rocha
Paginas de Internet
http://www.geocities.com/Eureka/4722/Masoneria/
http://antares.s5.com/respuestas.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Salvador_Allende
http://www.zen-it.com/

2 comentarios:

Jorge (koky) Zeballos dijo...

Felicitaciones a Eduardo. Me pareció un trazado de arquitectura muy ameno, de fácil lectura, elección acertada de fuentes y una proporción justa entre citas y juicios del autor.

Con todo, destaco que la construcción "deja hablar" a Allende. Asunto significativo en un tiempo en que; convertido el ex Presidente en una figura iconica, en ocasiones es "secuestrado" para servir de argumentum ad autoritas en causas ajenas. Como sucedió hace poco tiempo atrás con la martingala histórica de Victor Farias, texto erúdito pero a la vez forzado uso del metódo histórico y la deontología del historiador de la que hizo gala con el asunto de la eugenesia.

Reyes Sangermani Comunicaciones Estratégicas dijo...

Me hubiera gustado que el Q:.H:. que realizó la plancha hubiera puesto entre comillas las partes que extrajo de mi trabajo

Atte
Rodrigo Reyes S